
Nov 28, 2025
Al final,
tras 21 hoyos de un domingo dramático, el alivio fue evidente. Detrás de los
lentes oscuros y de ese temple inquebrantable, podía sentirse. Cuando ese par,
tan simple como decisivo, cayó en el hoyo para sellar la victoria, no hubo una
celebración alocada. Solo alivio. María José Marín era por fin campeona del
Women’s Amateur Latin America (WALA), presentado por The R&A y la ANNIKA
Foundation. Un sueño hecho realidad.
Sus
compañeras colombianas, que corrieron a su encuentro, desataron la alegría en
el green del 10 en el imponente PGA Riviera Maya, en México —el tercer hoyo de
un desempate cargado de tensión ante la barbadense Emily Odwin— mientras Marín
intentaba asimilar lo ocurrido. No era para menos. Tras rozar el título en 2021
y 2022 —con dos segundos puestos— la joven de 19 años regresó por tercera vez
como favorita y, cuando parecía encaminarse con tranquilidad al trofeo en los
últimos hoyos, volvió a sufrir.
“Estaba
bajo mucha presión y muy, muy nerviosa. He estado nerviosa antes, pero esta vez
fue una de las veces que más nerviosa me he sentido, porque sabes los premios
que recibe la campeona. Traté de mantenerme calma y respirar, pero fue
realmente difícil”, admitió Marín luego de ver esfumarse una ventaja de cuatro
golpes con cuatro hoyos por jugar, que obligó al desempate en Tulum.
Sin
embargo, se aferró a su fortaleza competitiva… y salió victoriosa. Una
actuación de coraje puro, de esas que habrían enorgullecido a Annika Sörenstam,
diez veces campeona de Majors y testigo de lujo del desenlace. Mientras Odwin
presionaba con su potente juego largo por el 18 —en el tiempo reglamentario y
dos veces más en el desempate— Marín jugó a lo suyo, una estrategia que le
entregó la gloria. El emotivo abrazo con su padre, José, quien recorrió cada paso
de la vuelta final con el corazón en la mano, fue una postal imborrable. Con su
triunfo, Marín se convirtió en la segunda colombiana en levantar el trofeo del
WALA, siguiendo los pasos de Valery Plata hace cuatro años.
“Fue un
final de locura. Puse en riesgo el campeonato, pero por suerte pude aguantar.
Ya en el tercer hoyo del desempate, el 10, sabía que podía definirse porque es
un hoyo muy difícil por su green, aunque sea corto”, agregó Marín, quien vio
cómo Odwin enviaba su segundo golpe al agua frente al green del 10.
Y Marín
cumplió con las expectativas de ser la jugadora mejor ubicada del field —octava
del World Amateur Golf Ranking® entre 60 participantes de 14 países— al
culminar una temporada sobresaliente con la Universidad de Arkansas. Fue campeona
nacional del NCAA Division I Women’s National Championship, disputó por tercera
vez el Augusta National Women’s Amateur, jugó dos Majors en 2025 —el U.S.
Women’s Open y The Amundi Evian Championship— y se adjudicó además el Abierto
Sudamericano Amateur.
En el
exigente recorrido del PGA Riviera Maya —una joya rodeada por la selva maya,
lagos naturales y una frondosa vegetación tropical— Marín marcó la diferencia.
A lo largo de cuatro rondas firmó 17 birdies y dos águilas —incluido un
espectacular embocado desde 97 yardas en el hoyo 9 de la última vuelta que la
hizo saltar de alegría en el fairway— aunque también tuvo altibajos que se
tradujeron en 12 bogeys y un doble bogey. “Montaña rusa” fue la expresión más
repetida por ella en sus declaraciones, y fue, sin duda, el reflejo de su
domingo. “Ella sabe que aún debe seguir aprendiendo y mejorando”, reconoció
José tras la victoria. Por ahora, puede disfrutar la gloria.
“Estoy
muy agradecida y feliz. Fue una semana increíble en el campo, me encantó
completamente. PGA Riviera Maya es un campo espectacular y estoy muy agradecida
de haber jugado aquí. Solo estoy feliz de que todo haya salido a mi favor.
Quizás fue la voluntad de Dios, no sé, pero estoy muy feliz”, dijo la
semifinalista del US Women’s Amateur 2024.
Colombia
—el tercer mercado más importante en Centro y Sudamérica en número de golfistas
dentro de los países afiliados a The R&A— tiene a una nueva figura a la
cual admirar. Una figura que volverá a pisar los grandes escenarios en 2026.
Gracias a su victoria, obtuvo invitaciones al AIG Women’s Open, The Chevron
Championship y The Amundi Evian Championship.
Ya este
año superó el corte en The Amundi Evian Chamionship y disfrutó la experiencia
al máximo. Ahora sueña con el reto que ofrecerá Royal Lytham & St Annes, en
el norte de Inglaterra, sede del AIG Women’s Open. Allí se inspirará en la
actuación de la española Paula Martín Sampedro, quien empató en el octavo lugar
en Royal Porthcawl en agosto y se llevó el Smyth Salver.
“Estoy
muy, muy emocionada de jugar el AIG Women’s Open. Va a ser muy divertido. Sé
que el golf de links es totalmente distinto al que estoy acostumbrada, así que
tengo muchas ganas de disputar ese campeonato”, afirmó Marín mientras posaba
junto al trofeo del WALA en el PGA Riviera Maya. “Fue una oportunidad increíble
jugar dos Majors este año y realmente quería volver a hacerlo. Nunca he estado
en Inglaterra y me ilusiona mucho. Es un país que tiene grandes jugadoras como
Lottie Woad y Charley Hull”, finalizó la colombiana.
Los Majors siempre han sido su meta. Hace seis años, un video en Golf Channel Latin America la mostraba diciendo que quería jugar torneos mayores en el futuro. Annika le respondió: “Sigue trabajando duro”. Avanzamos a 2025 y fue la propia Annika quien le entregó el trofeo del WALA ese domingo inolvidable, abriéndole la puerta a tres nuevas oportunidades en los Majors. ¿La tercera fue la vencida en el WALA para Marín? Tal vez simplemente era el destino.