
Nov 22, 2025
El Women’s Amateur Latin America (WALA), presentado por The
R&A y la ANNIKA Foundation, nació con la misión de impulsar el talento y
abrir un camino hacia el escenario internacional para las mejores golfistas
amateurs de la región. Con México recibiendo esta semana la quinta edición del
campeonato, su evolución ha reflejado de manera casi perfecta la trayectoria de
Emily Odwin.
Odwin es una verdadera pionera para su país. A sus 21 años
disputa su quinta edición consecutiva en el WALA y es la única representante de
Barbados compitiendo en PGA Riviera Maya. Tomando en cuenta que su país cuenta
con apenas 282,580 habitantes y alrededor de 4.500 golfistas que practican
alguna modalidad del deporte, su irrupción continúa generando olas tan notorias
como las que bañan las playas del Caribe. El próximo año concluirá sus estudios
de gestión deportiva en su último año en la Southern Methodist University, en
Texas, para luego dar el salto al profesionalismo, tras haberse ganado un lugar
al alcanzar recientemente la Etapa 3 de la Q-School del LPGA Tour.
Como la primera golfista de su país en clasificar a un Major
—cuando jugó el U.S. Women’s Open en Erin Hills este verano—, Odwin está cada
vez más cerca de perseguir su sueño profesional. Y sin duda, el WALA le ha
brindado una plataforma clave.
“He jugado el Women’s Amateur Latin America cinco veces y
participé antes en el torneo juvenil, cuando se llamaba ANNIKA Invitational
Latin America. Creo que he asistido a todos los eventos menos uno”, comentó
Odwin. “Siempre tengo esta semana marcada en el calendario. Es una experiencia muy
divertida y cada año el nivel del field es cada vez más alto. Estoy muy feliz
de regresar. Sé que The R&A y la ANNIKA Foundation trabajan muchísimo para
hacer de este el torneo más importante para nosotras en Latinoamérica. Es una
semana increíble”, agregó.
Odwin recuerda sus inicios, cuando tomó por primera vez un
palo a los ocho años y desarrolló sus habilidades en Royal Westmoreland.
Representa a Barbados en competencias regionales e internacionales desde los
11. Una década después, su misión también es inspirar a nuevas generaciones.
En 2019 ganó títulos como el Royal Westmoreland Ladies Open,
el Caribbean Amateur Junior Championships y el HJGT Tournament of Champions.
“El golf puede ser un deporte difícil para empezar, incluso
desde conseguir los palos Es un desafío que muchos países tienen que enfrentar.
Yo tuve la suerte de tener padres (su papá Eddie y su mamá Orna) que me
apoyaron y me dejaron probar distintos deportes, elegir lo que más disfrutaba y
lo que me hacía feliz. Espero que la gente en casa, al verme competir y, ojalá,
hacerlo bien, pueda ver que sí existe un camino en el golf”, señaló.
“Representar a mi país significa absolutamente todo para mí.
Me encanta que este campeonato nos dé ese espacio. Lo llevo en el pecho, está
en mi bolsa, y me llena de orgullo ondear la bandera en lugares donde quizá
nunca se había visto. Ojalá esté inspirando a otros”, remarcó.
Este año, de las 196 jugadoras que iniciaron el camino de la
Q-School del LPGA Tour—la mayoría profesionales—, solo las mejores 45 avanzaron
a la última etapa. Sin embargo, Odwin decidió poner en pausa el profesionalismo
para terminar sus estudios y honrar el apoyo de quienes han creído en ella.
“Llegué a la Etapa 3 de la Q-School del LPGA Tour. Tengo un
trabajo asegurado para el próximo año, ¡lo cual es bastante bueno! Estoy
emocionada. Mis coaches en la universidad son de las mejores personas que
conozco y han hecho muchísimo por mí. Siempre están ahí, ya sea en el U.S. Open
o volando hasta acá para una ronda de práctica. No sentía que fuera el momento
de irme y volverme profesional. Regresaré en primavera y me haré pro apenas
terminemos. Siempre iba a ser senior este año; solo faltaba decidir cuándo
irme. Me voy a perder el inicio de la temporada, pero estaré para la segunda
mitad, con ojalá entre 10 y 15 torneos. Daré lo mejor y veremos qué pasa”,
explicó.
Su experiencia en el U.S. Women’s Open en junio le dio un
vistazo a lo más alto del golf, además de acaparar titulares en Barbados. “Fue
increíble. ¡Mi teléfono no paraba! Seguro todavía tengo mensajes sin leer.
Muchísima gente en casa enviando su apoyo, lo sentí incluso estando tan lejos.
Si logro que una niña más se una al golf, ya hice mi trabajo”, dijo Odwin.
El nivel de Odwin sigue en ascenso, algo que se refleja en
sus cinco Top-10 universitarios en 2025. Incluso viajó hasta Nairn, en las
Highlands de Escocia, para disputar The Women’s Amateur Championship, donde
desarrolló nuevos golpes, aprendió a enfrentar otras condiciones y sumó
experiencias únicas.
“Me encantan los campeonatos de The R&A, ¡qué puedo
decir!”, bromea. “He jugado en ellos por mucho tiempo. The Women’s Amateur siempre
se disputa en canchas espectaculares, ya sea Nairn, Portmarnock o Prince’s en
años recientes. Y el próximo año será en Muirfield, y no puedo creer que me lo
voy a perder. Mientras más pueda jugar en lugares que me expongan a cosas
diferentes a lo que conozco en Texas o Barbados, mejor preparada estaré para mi
carrera profesional”, añadió.
Sus resultados en el WALA muestran una clara progresión
desde su debut en 2021: 25°, 10°, 10° y 2°. ¿Podrá dar el salto final este año
en México después de quedar subcampeona en Lima, Perú, hace doce meses?
“Ojalá”, sonríe.
Quizá su equipo de fútbol, el Arsenal, pueda inspirarla —los
clubes de Londres también buscan sus propios trofeos. Incluso usa un marcador
de pelota del Arsenal en los greens. Odwin explica su pasión por el deporte más
popular del mundo: “Jugaba fútbol de
chica y mi jugador favorito era Wayne Rooney. Siempre quise jugar adelante,
pero me ponían en defensa y no me gustaba. ¡Quería ser como Wayne! Dejé el
fútbol porque no sabía si había un camino para mí como mujer en Barbados. Pero
cuando llegó la pandemia, tenía mucho tiempo libre, empecé a ver la WSL y me
enamoré del Arsenal Women’s. También sigo al equipo masculino. A veces me sacan
de quicio, pero quizá este sea su año en la Premier League”.
Odwin viajó a Inglaterra para ver la Euro femenina y
alimentar su pasión futbolera. Y parece que viajar forma parte de su ADN. Hasta
dónde llegará en el mundo del golf profesional, está por verse.